Versículos · Juan 2:19-21

¿Qué quiso decir Jesús con "Destruid este templo, y en tres días lo levantaré"?

19Respondió Jesús, y díjoles: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. 20Dijeron luego los Judíos: En cuarenta y seis años fué este templo edificado, ¿y tú en tres días lo levantarás? 21Mas él hablaba del templo de su cuerpo.

Juan 2:19-21 · Reina-Valera 1909

Jesús acababa de echar a los comerciantes de los patios del templo en Jerusalén. Los hombres de allí le pidieron una señal. Él dijo: destruyan este templo y en tres días lo levantaré. El Evangelio de Juan dice que hablaba de su propio cuerpo. La casa de Dios ahora era una persona, no un edificio.

En los patios del templo

La historia está en el Evangelio de Juan, capítulo 2. Justo antes, Jesús convierte el agua en vino en una boda. Luego sube a Jerusalén para la Pascua, la fiesta de la primavera.

En los patios del templo, unos hombres vendían bueyes, ovejas y palomas. Otros estaban sentados en mesas cambiando dinero. Jesús hizo un látigo de cuerdas. Echó fuera a los animales y volcó las mesas. Les dijo a los que vendían palomas que dejaran de hacer de la casa de su Padre un mercado.

Los encargados le preguntaron qué señal podía mostrar para probar que tenía derecho a hacer esto. Él les respondió.

Respondió Jesús, y díjoles: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. Dijeron luego los Judíos: En cuarenta y seis años fué este templo edificado, ¿y tú en tres días lo levantarás? Mas él hablaba del templo de su cuerpo.

Juan 2:19-21 · Reina-Valera 1909

Dos palabras para templo

El Evangelio de Juan usa aquí dos palabras griegas distintas. Para los patios donde se vendía, usa ἱερόν (hierón), "el recinto del templo". Cuando Jesús dice "este templo", la palabra cambia a ναός (naós), "el cuarto santo de adentro", el cuarto pequeño donde se decía que vivía Dios.

Los hombres lo oyeron hablar de un edificio. Ese edificio llevaba cuarenta y seis años en construcción. Pero Jesús se señalaba a sí mismo. Luego el Evangelio nos dice claramente lo que quería decir. Hablaba del templo de su cuerpo.

Lo que significa

Jesús dijo que la casa de Dios era una persona, no un edificio. Dios no estaba encerrado en un cuarto en una ciudad. Dios estaba parado delante de ellos, en una persona. Sus seguidores no lo entendieron ese día. Después de que resucitó, se acordaron de lo que había dicho, y creyeron.

No necesitas viajar a un edificio santo para encontrar a Dios. Él vino a la gente.

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Lee el capítulo completo: Juan 2

1Y AL tercer día hiciéronse unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús.

2Y fué también llamado Jesús y sus discípulos á las bodas.

3Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: Vino no tienen.

4Y dícele Jesús: ¿Qué tengo yo contigo, mujer? aun no ha venido mi hora.

5Su madre dice á los que servían: Haced todo lo que os dijere.

6Y estaban allí seis tinajuelas de piedra para agua, conforme á la purificación de los Judíos, que cabían en cada una dos ó tres cántaros.

7Díceles Jesús: Henchid estas tinajuelas de agua. E hinchiéronlas hasta arriba.

8Y díceles: Sacad ahora, y presentad al maestresala. Y presentáronle.

9Y como el maestresala gustó el agua hecha vino, que no sabía de dónde era (mas lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua), el maestresala llama al esposo,

10Y dícele: Todo hombre pone primero el buen vino, y cuando están satisfechos, entonces lo que es peor; mas tú has guardado el buen vino hasta ahora.

11Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.

12Después de esto descendió á Capernaum, él, y su madre, y hermanos, y discípulos; y estuvieron allí no muchos días.

13Y estaba cerca la Pascua de los Judíos; y subió Jesús á Jerusalem.

14Y halló en el templo á los que vendían bueyes, y ovejas, y palomas, y á los cambiadores sentados.

15Y hecho un azote de cuerdas, echólos á todos del templo, y las ovejas, y los bueyes; y derramó los dineros de los cambiadores, y trastornó las mesas;

16Y á los que vendían las palomas, dijo: Quitad de aquí esto, y no hagáis la casa de mi Padre casa de mercado.

17Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me comió.

18Y los Judíos respondieron, y dijéronle: ¿Qué señal nos muestras de que haces esto?

19Respondió Jesús, y díjoles: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.

20Dijeron luego los Judíos: En cuarenta y seis años fué este templo edificado, ¿y tú en tres días lo levantarás?

21Mas él hablaba del templo de su cuerpo.

22Por tanto, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron á la Escritura, y á la palabra que Jesús había dicho.

23Y estando en Jerusalem en la Pascua, en el día de la fiesta, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía.

24Mas el mismo Jesús no se confiaba á sí mismo de ellos, porque él conocía á todos,

25Y no tenía necesidad que alguien le diese testimonio del hombre; porque él sabía lo que había en el hombre.

Reina-Valera 1909

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