Versículos · Colosenses 2:14

¿Qué significa Colosenses 2:14?

14Rayendo la cédula de los ritos que nos era contraria, que era contra nosotros, quitándola de en medio y enclavándola en la cruz;

Colosenses 2:14 · Reina-Valera 1909

Pablo está diciendo que la deuda ya no existe. La palabra griega detrás de "cédula" es χειρόγραφον (jeirógrafon), una nota de deuda escrita a mano, un pagaré. Pablo dice que Dios borró esa nota y la clavó en la cruz. No queda nada escrito en ella. La vieja cuenta de reglas y pagos está cerrada.

Pablo era un maestro que viajaba. Había estudiado la ley antigua por años, y luego siguió a Jesús. Mandó una carta a un pequeño grupo de creyentes en Colosas, un pueblo en lo que hoy es Turquía.

En ese mundo, la gente había crecido con el pago. Llevaban animales a los templos y los mataban. Entregaban grano y dinero. Y un año después todo empezaba otra vez.

Un papel

Pablo les habló de un papel.

Rayendo la cédula de los ritos que nos era contraria, que era contra nosotros, quitándola de en medio y enclavándola en la cruz;

Colosenses 2:14 · Reina-Valera 1909

La palabra griega detrás de "cédula" es χειρόγραφον (jeirógrafon). Era una palabra común de negocios. Quería decir una nota de deuda, firmada de tu puño y letra y guardada por la persona a quien le debías.

Pablo no dijo que la deuda se hizo más pequeña. No dijo que te dieron más tiempo. Dijo que lo escrito fue borrado. La nota fue quitada. Luego fue clavada en la cruz.

Lo que significa

El sistema antiguo decía que debes, así que pagas, y vuelves a pagar. Pablo dice que la cuenta está cerrada. No rebajada. Cerrada.

Eso quiere decir que no vienes a Dios con un pago en la mano. Vienes como un hijo. La cuenta ya no está abierta.

Si has pasado años tratando de pagar una deuda que nunca podías ver, aquí hay descanso. Puedes leer gratis la enseñanza completa en la app Mercy.

Lee el capítulo completo: Colosenses 2

1PORQUE quiero que sepáis cuán gran solicitud tengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca vieron mi rostro en carne;

2Para que sean confortados sus corazones, unidos en amor, y en todas riquezas de cumplido entendimiento para conocer el misterio de Dios, y del Padre, y de Cristo;

3En el cual están escondidos todos los tesoros de sabiduría y conocimiento.

4Y esto digo, para que nadie os engañe con palabras persuasivas.

5Porque aunque estoy ausente con el cuerpo, no obstante con el espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro concierto, y la firmeza de vuestra fe en Cristo.

6Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él:

7Arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis aprendido, creciendo en ella con hacimiento de gracias.

8Mirad que ninguno os engañe por filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme á los elementos del mundo, y no según Cristo:

9Porque en él habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente:

10Y en él estáis cumplidos, el cual es la cabeza de todo principado y potestad:

11En el cual también sois circuncidados de circuncisión no hecha con manos, con el despojamiento del cuerpo de los pecados de la carne, en la circuncisión de Cristo;

12Sepultados juntamente con él en el bautismo, en el cual también resucitasteis con él, por la fe de la operación de Dios que le levantó de los muertos.

13Y á vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os vivificó juntamente con él, perdonándoos todos los pecados,

14Rayendo la cédula de los ritos que nos era contraria, que era contra nosotros, quitándola de en medio y enclavándola en la cruz;

15Y despojando los principados y las potestades, sacólos á la vergüenza en público, triunfando de ellos en sí mismo.

16Por tanto, nadie os juzgue en comida, ó en bebida, ó en parte de día de fiesta, ó de nueva luna, ó de sábados:

17Lo cual es la sombra de lo por venir; mas el cuerpo es de Cristo.

18Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto á los ángeles, metiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado en el sentido de su propia carne,

19Y no teniendo la cabeza, de la cual todo el cuerpo, alimentado y conjunto por las ligaduras y conjunturas, crece en aumento de Dios.

20Pues si sois muertos con Cristo cuanto á los rudimentos del mundo, ¿por qué como si vivieseis al mundo, os sometéis á ordenanzas,

21Tales como, No manejes, ni gustes, ni aun toques,

22(Las cuales cosas son todas para destrucción en el uso mismo), en conformidad á mandamientos y doctrinas de hombres?

23Tales cosas tienen á la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, y humildad, y en duro trato del cuerpo; no en alguna honra para el saciar de la carne.

Reina-Valera 1909

La app Mercy

Cada enseñanza, cada versículo, gratis.

Una oración cada mañana, enseñanzas sencillas sobre lo que dijo Jesús y vecinos que se ayudan. Sin anuncios.

Recibe un aviso el día que Mercy esté lista