Preguntas · Lo que dice la Biblia

¿Qué dice la Biblia sobre la bondad?

Jesús respondió con una historia. A un hombre lo golpearon y lo dejaron tirado junto al camino. Dos hombres religiosos pasaron de largo. Luego un samaritano, un extranjero, se detuvo. Le limpió las heridas, lo llevó a una posada y pagó para que lo cuidaran. Jesús dijo que fuéramos e hiciéramos lo mismo.

La bondad suena sencilla. Pero la mayoría de nosotros hemos pasado de largo junto a alguien que necesitaba ayuda, porque estábamos ocupados, o no sabíamos qué hacer, o teníamos un poco de miedo. Jesús contó una historia justo sobre eso.

La pregunta

Un hombre que enseñaba la ley religiosa vino a poner a prueba a Jesús. Le preguntó qué tenía que hacer para vivir para siempre. Jesús le preguntó qué decía la ley. El hombre respondió: amar a Dios, y amar a tu prójimo como a ti mismo.

Jesús le dijo que estaba bien. Pero el hombre quería estar seguro de que estaba haciendo lo suficiente. Así que hizo una pregunta más: ¿quién es mi prójimo?

La historia

Jesús le habló de un hombre que iba por el camino solitario que baja de Jerusalén al pueblo de Jericó. Unos ladrones lo asaltaron, le quitaron la ropa, lo golpearon y lo dejaron medio muerto.

Un sacerdote bajaba por el mismo camino. Vio al hombre y se pasó al otro lado. Luego pasó un levita, un hombre que servía en el templo. Miró, y también se pasó al otro lado.

Entonces llegó un samaritano, un hombre de Samaria, la región vecina. Entre su gente y la gente que escuchaba a Jesús había un pleito largo y amargo.

Mas un Samaritano que transitaba, viniendo cerca de él, y viéndole, fué movido á misericordia;

Lucas 10:33 · Reina-Valera 1909

Se arrodilló. Le echó aceite y vino en las heridas y se las vendó. Subió al hombre a su propio animal y lo llevó a una posada. Lo cuidó toda la noche. En la mañana le pagó al posadero y le dijo que pagaría más cuando volviera.

Ve y haz lo mismo

Jesús preguntó cuál de los tres había sido el prójimo del hombre herido. El maestro de la ley ni siquiera pudo decir «el samaritano». Dijo: «El que usó con él de misericordia». Jesús le dijo: «Ve, y haz tú lo mismo».

En esta historia, la bondad es más que un sentimiento. Es detenerse. Es ensuciarse las manos y gastar tu propio dinero por alguien que no conoces.

No tienes que ser perfecto para hacerlo. El samaritano era la persona que nadie esperaba. Si alguna vez te has detenido por alguien, fuiste el prójimo de esta historia.

Una oración cada mañana, en palabras sencillas.

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