Versículos · Juan 2:5

¿Qué significa Juan 2:5?

5Su madre dice á los que servían: Haced todo lo que os dijere.

Juan 2:5 · Reina-Valera 1909

En Juan 2:5 se ha acabado el vino en una boda en Caná. María, la madre de Jesús, les dice a los sirvientes: "Haced todo lo que os dijere". Luego Jesús les hace llenar de agua seis tinajas de piedra que se usaban para las reglas de lavado, y el agua se vuelve el mejor vino de la fiesta.

Caná era una aldea de Galilea. Hubo allí una boda, y Jesús, su madre María y sus amigos eran invitados. En ese tiempo, una fiesta de bodas podía durar días. A mitad de la fiesta, se acabó el vino. Para la familia, era una verdadera vergüenza delante de todo el pueblo.

María se lo dijo a Jesús. Luego se volvió a los sirvientes y les dijo una sola cosa.

Su madre dice á los que servían: Haced todo lo que os dijere.

Juan 2:5 · Reina-Valera 1909

Las tinajas

No les dijo a los sirvientes lo que iba a pasar. Solo les señaló a su hijo.

En esa casa había seis tinajas grandes de piedra. El Evangelio de Juan dice para qué eran. Eran para lavarse, el agua que la gente usaba para quedar limpia según las reglas religiosas antes de comer. Usaban piedra porque se creía que se mantenía limpia. Eran las tinajas especiales.

Jesús les dijo a los sirvientes que las llenaran de agua. Las llenaron hasta arriba. Cada tinaja tenía unos ochenta a ciento veinte litros. Luego les dijo que sacaran un poco y se lo llevaran al encargado de la fiesta.

Era vino. Y no vino barato. El encargado se sorprendió. Todos sirven primero el buen vino, dijo, pero tú guardaste el mejor para el final.

Lo que significa

Esta fue la primera señal que hizo Jesús, dice el Evangelio de Juan. No usó tinajas nuevas. Usó las tinajas que guardaban el agua para las reglas de lavado, y de ellas salió el mejor vino de la noche, para una boda llena de gente.

Tomó lo que se usaba para cumplir reglas y lo hizo un regalo que alegró a la gente. El consejo de María sigue en pie. Todo lo que él te diga, hazlo. No está tratando de quitarte la alegría. Está tratando de dártela.

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Lee el capítulo completo: Juan 2

1Y AL tercer día hiciéronse unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús.

2Y fué también llamado Jesús y sus discípulos á las bodas.

3Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: Vino no tienen.

4Y dícele Jesús: ¿Qué tengo yo contigo, mujer? aun no ha venido mi hora.

5Su madre dice á los que servían: Haced todo lo que os dijere.

6Y estaban allí seis tinajuelas de piedra para agua, conforme á la purificación de los Judíos, que cabían en cada una dos ó tres cántaros.

7Díceles Jesús: Henchid estas tinajuelas de agua. E hinchiéronlas hasta arriba.

8Y díceles: Sacad ahora, y presentad al maestresala. Y presentáronle.

9Y como el maestresala gustó el agua hecha vino, que no sabía de dónde era (mas lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua), el maestresala llama al esposo,

10Y dícele: Todo hombre pone primero el buen vino, y cuando están satisfechos, entonces lo que es peor; mas tú has guardado el buen vino hasta ahora.

11Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.

12Después de esto descendió á Capernaum, él, y su madre, y hermanos, y discípulos; y estuvieron allí no muchos días.

13Y estaba cerca la Pascua de los Judíos; y subió Jesús á Jerusalem.

14Y halló en el templo á los que vendían bueyes, y ovejas, y palomas, y á los cambiadores sentados.

15Y hecho un azote de cuerdas, echólos á todos del templo, y las ovejas, y los bueyes; y derramó los dineros de los cambiadores, y trastornó las mesas;

16Y á los que vendían las palomas, dijo: Quitad de aquí esto, y no hagáis la casa de mi Padre casa de mercado.

17Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me comió.

18Y los Judíos respondieron, y dijéronle: ¿Qué señal nos muestras de que haces esto?

19Respondió Jesús, y díjoles: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.

20Dijeron luego los Judíos: En cuarenta y seis años fué este templo edificado, ¿y tú en tres días lo levantarás?

21Mas él hablaba del templo de su cuerpo.

22Por tanto, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron á la Escritura, y á la palabra que Jesús había dicho.

23Y estando en Jerusalem en la Pascua, en el día de la fiesta, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía.

24Mas el mismo Jesús no se confiaba á sí mismo de ellos, porque él conocía á todos,

25Y no tenía necesidad que alguien le diese testimonio del hombre; porque él sabía lo que había en el hombre.

Reina-Valera 1909

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