A veces sentimos a Dios cerca. A veces lo sentimos muy lejos. Las oraciones parecen no llegar a ninguna parte. La iglesia se siente vacía. Quizá sientas que te fuiste alejando en algún momento del camino y no sabes bien cómo volver. Muchos lo hemos sentido, algunos durante mucho tiempo.
Jesús contó una historia corta para la gente que se siente perdida.
La oveja que faltaba
Algunos maestros religiosos estaban molestos porque Jesús pasaba tiempo con cobradores de impuestos y con gente que ellos consideraban pecadora. Entonces Jesús les contó una historia.
El Evangelio de Lucas, uno de los cuatro relatos de la vida de Jesús, cuenta cómo empezó.
¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si perdiere una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va á la que se perdió, hasta que la halle?
Lucas 15:4 · Reina-Valera 1909
Un buen pastor se daría cuenta si le falta una oveja de cien. Y saldría a buscarla, y seguiría buscando hasta encontrarla.
Cuando la encontró, dijo Jesús, el pastor se la puso sobre los hombros, contento, y la llevó a casa. Luego llamó a sus amigos y vecinos para que celebraran con él.
Quién es el que busca
En esta historia, el que camina, el que busca y el que carga es el pastor.
Jesús la contó para mostrar cómo es Dios. Él sale a buscar al que está perdido, y se alegra cuando lo encuentra.
Lo que puedes hacer
Dilo con sinceridad. Puedes orar: «Me siento lejos de ti.» Esa es una oración de verdad.
Lee las historias de Jesús. Los Evangelios muestran cómo trataba a la gente que se sentía lejos. Empieza por Lucas 15.
Quédate cerca de otros cristianos. Aunque la iglesia se sienta vacía, un amigo que ore contigo ayuda.
Ten paciencia contigo mismo. Los sentimientos van y vienen. El amor de Dios por ti sigue igual.
Déjate encontrar. El pastor viene a buscarte.
De vuelta a casa en sus hombros
Si ahora mismo te sientes perdido, esta historia es para ti. El pastor ya te está buscando, y cuando te encuentre te llevará a casa con alegría. Así de grande es el amor que te tiene.