Preguntas · Cuando duele

¿Cómo me perdono a mí mismo?

Pedro, uno de los amigos más cercanos de Jesús, dijo tres veces que no conocía a Jesús la noche en que lo arrestaron. Después de resucitar, Jesús buscó a Pedro y le preguntó tres veces: «¿me amas?» Cada vez, le dio un trabajo que hacer. Jesús no dejó a Pedro atorado en su peor noche. Tampoco te va a dejar a ti ahí.

A veces la persona a la que más cuesta perdonar es uno mismo. Hiciste algo, o dejaste de hacer algo, y lo sigues repasando en tu cabeza. Aunque otros ya te hayan perdonado, tú no lo puedes soltar.

Pedro, uno de los amigos más cercanos de Jesús, conocía ese sentimiento mejor que casi nadie.

La peor noche

Pedro era un pescador que había dejado sus barcas para seguir a Jesús. La noche de la última cena, prometió que nunca dejaría a Jesús, aunque eso significara morir con él.

Unas horas después, arrestaron a Jesús. Pedro lo siguió de lejos, hasta un patio afuera de la casa del sumo sacerdote. La gente que estaba ahí lo reconoció. Tres veces le preguntaron si era uno de los seguidores de Jesús. Tres veces dijo que no. La tercera vez juró que no conocía a ese hombre.

Entonces cantó un gallo, y Pedro se acordó de que Jesús le había dicho que esto iba a pasar. Salió y lloró amargamente.

En la playa

Después de que Jesús resucitó, algunos de sus seguidores volvieron a pescar en el lago. Una mañana temprano, Jesús estaba en la orilla y les preparó el desayuno en una pequeña fogata.

Cuando terminaron de comer, se volvió hacia Pedro y le preguntó si lo amaba. Pedro dijo que sí. Jesús le volvió a preguntar. Pedro volvió a decir que sí.

El Evangelio de Juan, uno de los cuatro relatos de la vida de Jesús, cuenta la tercera vez.

Dícele la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Entristecióse Pedro de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y dícele: Señor, tú sabes todas las cosas; tú sabes que te amo. Dícele Jesús: Apacienta mis ovejas.

Juan 21:17 · Reina-Valera 1909

Tres veces Pedro había dicho que no. Tres veces Jesús lo dejó decir que sí. Y cada vez, Jesús le dio algo que hacer: cuida a mi gente.

Lo que significa para ti

Jesús no hizo como si la negación nunca hubiera pasado. A Pedro le dolió la tercera pregunta, porque se acordaba. Pero Jesús no lo dejó ahí. Le dio a Pedro un camino de vuelta, y un futuro.

Perdonarte a ti mismo no quiere decir que lo que pasó no importó. Quiere decir aceptar que Dios ya te perdonó, y dejar que él te dé algo que hacer después.

Si estás atorado repasando tu peor momento, puedes llevárselo a él con honestidad, como lo hizo Pedro en esa playa: «Señor, tú sabes todas las cosas; tú sabes que te amo.» Él sí lo sabe. Y todavía tiene trabajo para ti.

Una oración cada mañana, en palabras sencillas.

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